Solbes descarta una rebaja fiscal para reactivar la economía
El ministro duda de que España pueda evitar la recesión en el cuarto trimestre
El ministro de Economía, Pedro Solbes, pasó ayer por los micrófonos de Hora 25 para conceder la primera entrevista después de la cumbre financiera del G-20. En ella, el también vicepresidenta se mostró satisfecho con los resultados del cónclave aunque aseguró que el Gobierno "no se plantea una nueva rebaja fiscal", tal y como recomiendan el documento final de la reunión de Washington.
Para el vicepresidente económico, la principal conclusión que debe quedar de la cumbre es que "hay que mejorar la regulación y la supervisión del sistema financiero, que está claro que no funcionó". "Creo que fue una gran reunión en términos simbólicos" añadió, "porque el 95% del PIB mundial ha sido capaz de sentarse en una misma mesa para hablar y hacer frente a los problemas actuales".
Para el vicepresidente económico, mensajes como el de que no se va a utilizar el proteccionismo en este período -"no vamos a intentar trasladarle al vecino el problema mediante ayudas públicas", dijo el ministro- o el de que una actuación conjunta en todos los países tiene sentido "son mensajes muy potentes e importantes" que han salido de esta cumbre de Washington.
Impulso fiscal
Sobre la economía española, Solbes asegura que "no da la sensación" de que España pueda evitar la recesión económica en el cuarto trimestre de 2008. Tras justificar que hasta que no se publiquen las cifras "prefería no hablar" sobre recesión, aceptó que el Gobierno "está preparado para lo que está preparado" después del crecimiento negativo del tercer trimestre.
En este punto, Solbes reconoció que el Ejecutivo "no se plantea" una nueva rebaja fiscal porque "ya ha hecho un esfuerzo muy importante con los estabilizadores económicos", en referencia a que España "acepta gastar más" en aquellos sectores más afectados por la crisis. "Ingresamos muchos menos y gastamos mucho más", argumentó el vicepresidente, quien dijo aceptar como "normal un déficit mayor" en las cuentas del Estado. En este sentido, recordó que el "impulso fiscal" del Gobierno ha sido de 20.000 millones de euros, con ayudas específicas a las familias y las empresas a través del Instituto de
Crédito Oficial.
"Bastante ortodoxo"
Solbes, que se autodefinió como un político "bastante ortodoxo", se mostró partidario de ser "solidarios" con los ciudadanos y las empresas que sufren las consecuencias de la crisis. "Si la situación empeora, habrá que gastar más dinero", apuntó. Sobre un posible aumento de la inversión pública en infraestructras, el ministro reconoció que éste es uno de los "remedios clásicos" para hacer frente a las dificultades.
No obstante, defendió que "no se trata del concepto que implica más utilización de mano de obra". "No es que diga que no a más infraestructuras, que son fundamentales, lo que pasa es que nuestra prioridad es el empleo", enfatizó.