Ence confía su futuro al concurso eólico y a la megaplanta de celulosa de Uruguay
Sus beneficios se desploman un 42% y ficha un nuevo consejero delegado
08:53
REDACCIÓN ■ VIGO
La crisis ha comenzado a pasar factura al grupo papelero español
Ence. En los nueve primeros meses del año, la compañía ha reducido un 42,8% sus beneficios, hasta 29 millones de euros, lo que forzó el relevo de Pedro Oyarzábal por Antonio Palacios Esteban como consejero delegado.El futuro de la compañía queda ahora en manos del concurso para la adjudicación de 2.325 megavatios de potencia eólica en
Galicia ,y de la puesta en marcha de su megaplanta de celulosa en el sur de Uruguay.
En el proyecto industrial que se presentó al concurso eólico,
Ence colabora con los empresarios gallegos Manuel Jove (Inveravante), Epifanio Campo (Cerámicas Campo) y Jacinto Rey (Constructora
San José). La papelera opta a la adjudicación en
Galicia de 638 megavatios eólicos, repartidos en 19
parques, a través de la sociedad Inveravan Gestión de Inversiones, donde mantiene un 35% del capital.
Este grupo de empresarios ofrece a la Xunta trasladar de Lourizán la planta papelera a otra ubicación en el norte de
Galicia y completar el ciclo pastero- papelero.No obstante, desde el grupo que preside Juan Luis Arregui argumentan que todavía no se ha tomado ninguna decisión tomada al respecto.
La mayor baza que tiene en los próximos meses el grupo papelero es la megaplanta de celulosa que está construyendo en Uruguay,país considerado como la reserva
natural de eucalipto de Sudamérica.La pretensión es que estas instalaciones tengan una capacidad de producción de un millón de toneladas y 140 megavatios de energía renovable, además de su propio acceso portuario.
Analistas avisan de la incidencia de la crisis en la empresa, por la desaceleración de la economía y el desplome del precio de la pulpa de celulosa tras años de importantes subidas.