Acerías y Forjas de Azcoitia (AFORASA) es una sociedad de cartera con sede en
Guipúzcoa. Su principal inversión es el grupo GSB, una empresa siderúrgica con
tres divisiones (acero, forja y aluminio) cuyos productos se dirigen básicamente
al sector de la automoción (cerca del 90% de sus ventas). Al margen de esta actividad
Aforasa también invierte en los mercados financieros a través de distintas Sociedades
de Inversión Mobiliaria.
Dentro del contexto industrial en el que se encuentra GSB, podemos destacar que
su negocio tiene un carácter cíclico, es decir, muy dependiente de la evolución
general de la economía. En este sentido, la evolución de su negocio en los últimos
meses se ha visto negativamente afectada por la situación del mercado de automoción
en EE.UU. Sus principales clientes, tanto directos como indirectos, han reducido
considerablemente su demanda debido tanto al mercado, como a una política de reducción
de stocks, afectando en particular al negocio de forja.
Además, el sector auxiliar del automóvil se ha venido enfrentando a importantes
dificultades en los últimos años: con fuertes procesos de concentración en los
clientes finales (que aumentan su poder de negociación) y con una creciente apertura
de mercados y competencia.
Ante esta situación Aforasa adopta una estrategia basada en:
1. Crecimiento: el tamaño en una industria tan competitiva es muy importante y
Aforasa ha venido realizando compras puntuales de empresas para complementar su
oferta de productos, además de mantener importantes planes de inversiones para
el crecimiento orgánico de su actividad.
Entre sus últimas adquisiciones destacan la vizcaína Stuka especializada en la
forja de acero en frío, y Componentes Vilanova, líder en el mercado español de
piezas de aluminio por inyección. Actualmente el grupo exporta cerca del 50% de
sus ventas a países de todo el mundo.
2. Calidad e innovación: en una industria que compite globalmente y en la que
las empresas radicadas en otros países cuentan con importantes ventajas en costes,
Aforasa apuesta por proporcionar a sus clientes los más altos estándares de calidad
(que propicia su acceso a proveer a primeras marcas como Renault) y por intentar
mantener un proceso continuo de innovación y mejora tecnológica (no sólo en procesos
de fabricación, también en logística, etc.).
Junto a estos pilares estratégicos Aforasa cuenta con cierto apoyo institucional;
las principales instalaciones del grupo radican en el País Vasco, donde la industria
auxiliar de la automoción tiene una vital importancia económica (por su aportación
al PIB y por los puestos de trabajo que soporta), promoviendo y facilitando el
gobierno autonómico la investigación, el desarrollo tecnológico y la concentración
en el sector.
El carácter cíclico de Aforasa, su relativamente pequeño tamaño y el bajo porcentaje
de su capital que cotiza libremente en bolsa explican la poca liquidez que la
acción presenta en el mercado y el castigo de los inversores, que actualmente
se refleja en una alta rentabilidad por dividendos y un PER relativamente bajo.
Quizá por ello Aforasa, como otras empresas en situación similar, ha entrado en
un proceso de recompra de acciones propias (considerando que el precio al que
cotizan es injustificadamente bajo).