Dinamia es una sociedad de capital riesgo: su objeto social es la inversión
en empresas no financieras que no coticen en bolsa (y que además no estén participadas
en más de un 25% por otras empresas cotizadas en bolsa).
Con ello actualmente tiene participaciones en 12 empresas no cotizadas, empresas
que desarrollan su actividad en una amplia gama de sectores: desde las industrias
química y de máquina herramienta hasta las bodegas, pasando por una cadena de
grandes almacenes alemana o un fabricante de equipos para la seguridad en el
trabajo.
Las dos empresas más conocidas en las que participa son Marie Claire (confección
de lencería) y Borrás (fabricación de juguetes), pero quizá la clave de la valoración
actual de Dinamia está en la empresa Isolux (dedicada a la Ingeniería y montajes
industriales, compite con empresas como Amper o Radiotrónica).
En la actualidad la participación en Isolux representa un 35% de la cartera
de Dinamia, y está prevista la salida a bolsa de la compañía
(que supondrá el cambio en la valoración desde los criterios de prudencia
que se aplican en el Capital Riesgo a la valoración que haga el mercado).
Por eso la salida a bolsa de Isolux es quizá la principal clave para poder esperar
un mejor comportamiento de la cotización de Dinamia. Y de momento este aspecto
no ha venido dando buenas noticias: la salida a bolsa, que inicialmente se preveía
para finales de 2000, ha venido retrasándose ante la negativa situación
de los mercados y ante el proyecto de fusión que Isolux estaba llevando a cabo
con la empresa portuguesa Efacec (que no se va a producir finalmente). Además también se espera, con fecha aún no determinada, la salida
a bolsa de Bodegas Arco (que representa un 15% de la cartera de Dinamia).
De acuerdo con los criterios de valoración seguidos por la Entidad que gestiona
las inversiones de Dinamia (Nmás1 Electra, antiguamente parte de AB Asesores),
el valor neto por acción de Dinamia está cerca de los 20 Euros. La valoración
viene auditada independientemente (concretamente por KPMG) y en los cálculos
se utilizan una serie de criterios de prudencia fijados legalmente y adicionalmente
otras normas de consenso fijadas por la comunidad internacional de Capital Riesgo.
Por ejemplo, para las empresas no cotizadas se aplica un descuento del 30% para
reflejar la falta de liquidez en la participación, las empresas compradas hace
menos de un año se valoran al precio de coste, etc...